08 marzo 2008

Entrevista a la investigadora y catedrática Mary Nash

“Hace 30 años las mujeres españolas eran absolutamente invisibles, eso se repite en la actualidad con las mujeres migrantes”


La doctora Mary Nash expuso sobre “Ciudadanía, Género e Inmigración”, en el Seminario organizado por FUNDESCAN. Foto: José Morales.



José Morales - Mary Nash, usted es una de las pioneras en el estudio o la investigación de las mujeres en España, ¿Cómo era la situación de la mujer, en España, a finales de los años 60 y comienzos de los 70?

Mary Nash – Claro, yo llegue antes del final de la dictadura franquista y por un lado, aun en régimen jurídico que discriminaba abiertamente a las mujeres con dificultades de acceso al trabajo, un trato desigual en el matrimonio, por ejemplo, el tema del adulterio que podía ser castigado con cárcel, en fin, todas estas cosas, pero también era un momento muy interesante de cambio por que se veía el final de la dictadura, por dos lados, uno desde la perspectiva de la oposición contra Franco.
Era un momento muy interesante y yo me convertí en universitaria, en estudiante otra vez por que no me reconocieron mi licenciatura irlandesa y esas cuestiones de homologación siguen aun hoy, y entonces, claro, estaba en la universidad como estudiante y me incorporé a todo lo que era movimiento contra Franco, y eran momentos de dificultades con una fuerte represión política, la falta de derechos civiles, pero al mismo tiempo existía esta convicción que se podía cambiar las cosas. Era un momento muy vital, esto por un lado y por otro lado en la sociedad de aquel momento, pues desde la perspectiva de las mujeres es justo cuando se empezaba los primeros encuentros entre las mujeres, pero más bien en el ámbito doméstico, en las casas, y este inicio, este proceso de concientización feminista, podríamos decir luego, pero sobre todo un momento de encontrarse, de explicar experiencias muy personales y encontrar que una que no estaba sola y lo que las mujeres de esa época entendían como problema personal suyo , resultaba que era una cuestión general en todas las mujeres y esto también fue un momento de gran impulso y yo creo que absolutamente interesante. Hace poco he escrito un libro sobre las mujeres durante los años 70, durante antes de la transición y lo que me comunican 30 y pico años después las mujeres de aquel momento, que era una sensación de empoderamiento, una sensación extraordinaria de vitalidad, de abrir un mundo nuevo para ellas, a la vez dentro de la reflexión, ósea que es una conjunción curiosa ¿no?

J.M. - En la época que le toco vivir de la dictadura franquista, ¿Cómo la vivió personalmente, como fue su propia experiencia, dado que usted llegaba de un país democrático?

M.N. – Sí, es curioso lo que tengo que decir, claro yo vengo de Irlanda, un país democrático, sin embargo, es un país de una gran apatía social, era en aquel momento un país sumamente conservador, la iglesia católica juega un papel realmente extraordinario a nivel de control social de la mentalidad, de los valores, muy difícil de moverse, y llegué a una Barcelona de una vivacidad extraordinaria y además bastante cosmopolita, viniendo de un país rural, muy aislado y como decía muy conservador y entonces para mi fue curiosamente a pesar de la dictadura de Franco, llegar a un lugar de libertad propia, también de vivir en una gran ciudad donde cada uno podía vivir su vida y luego había en aquel momento muchas conexiones con Francia, un gran impulso cultural, dentro de la clandestinidad evidentemente, y todo eso hacía que para mi fuese una sociedad de libertad y de avances culturales que no encontraba en mi propio país, curiosamente, a pesar de la democracia, entonces claro, a la vez la capacidad de luchar contra la dictadura es de alguna manera, insisto en esto, de la vitalidad ante la apatía que existía en aquel momento. Me sentí muy a gusto.

J.M. – Usted hacia mención, en la ponencia que hizo en el Seminario sobre invisibilidad de las mujeres españolas en una época y la situación de las mujeres de origen extranjero hoy en día, en su opinión ¿Cuáles son los factores que tienen incidencia hoy en esta invisibilidad de las mujeres inmigrantes?

M.N. – Bien, yo creo que se repite lo que pasaba hace 30 años con las mujeres españolas que en aquella época eran absolutamente invisibles, mal consideradas, incluso en los partidos políticos ante la progresía entre todo el movimiento de oposición antifranquista, las mujeres servían para hacer el café, no se le reconocía una cosa más, es algo que existía antes y que se repite en la actualidad con las mujeres inmigrantes, yo creo que por la perdida en si de este modelo patriarcal por un lado que tenemos respeto a las mujeres en nuestra sociedad y además está acentuado por el rol doméstico que se le atribuye a las mujeres inmigrantes, es decir un rol que ya desde la perspectiva las españolas, las canarias, las catalanas, etc. está muy cuestionada pero que se asocia ahora a las mujeres migrantes, que realmente es una gran paradoja, por que entre estas mujeres una vasta mayoría son mujeres que han emprendido un viaje migratorio solas, son emprendedoras, tienen su proyecto de vida para los suyos, su familia, en un país nuevo que es España, por lo cual digamos aquí hay una gran paradoja entre lo que es la realidad y lo que es la percepción de esta realidad, esto continúa creo yo, por este legado en parte histórico pero también por esta necesidad casi social que hay para encajar a las mujeres en un nicho laboral determinado, que es el trabajo de cuidado de los ancianos, de cuidado de los niños, de cuidado de los enfermos, o en todo caso de trabajo de limpieza en las casas, entonces así se asocia a este modelo de invisibilidad.

J.M. - ¿Considera que en España hay solidaridad entre la mujer autóctona y la mujer migrante?

M.N. – Yo creo que hay de todo, hay numerosas mujeres que están trabajando en ONGs, en Asociaciones, que trabajan conjuntamente con las mujeres migrantes, yo creo que esto forma parte de paisaje que tenemos, y luego creo que hay otro tema que posiblemente las mujeres españolas no entienden como falta de solidaridad pero tenemos casi, casi, algo que lo podemos llamar una mirada transnacional, las mujeres españolas están en el mercado laboral, tienen enorme responsabilidades, tienen dificultades precisamente para cuidar en todo momento a sus propios hijos con lo cual trasladan este trabajo a mujeres migrantes, por la cual se les paga por lo que hay una mercantilización, y por un lado la sociedad española no funcionaría sin este trabajo pero por otro lado las responsabilidades suyas han cargado encima de los hombros de las mujeres migrantes y esto es poco solidario y tengo la sensación de que hay poca reflexión al respecto pero quisiera decir también por otro lado, que no hay que caer en la visión victimista de las mujeres migrantes, muchas de ellas están absolutamente convencidas de su proyecto migratorio, están satisfechas, claro, evidentemente hay cosas que quedan en el tintero, por lo tanto no podemos pensar que el hecho de haber migrado de por si significa que no hayan podido realizar su propio proyecto, incluso familiar, del mismo modo que las mujeres españolas buscaron su camino de libertad hace 30 años y hoy siguen buscándolo, esas mujeres migradas también lo están haciendo y esto significa que tiene que haber lazos muy solidarios pero sin pensar que el modelo nuestro es mejor que el suyo.

J.M. - Una compañera suya, Fadhila Mammar, utilizaba el termino, que a mi me gusto, hombre bueno, ¿usted como definiría a un hombre bueno?

M.N. – Posiblemente un hombre solidario, un hombre capaz de comprender la situación que existe en la relación entre hombres y mujeres y no solamente capaz de comprenderlo sino de hacer algo al respecto, es decir ya no un hombre pasivo que entiende la situación de las mujeres, yo pondría un ejemplo muy claro que en el tema de la conciliación de la vida laboral a la vida familiar, que actuara como padre que se ocupa de sus hijos, de su familia, de sus padres mayores, y esto puede ser un ejemplo como muchísimos más y yo creo que estamos en un momento muy interesante, las mujeres han cambiado la manera de entender la feminidad durante un siglo y medio, los hombres solo ahora están empezando a cuestionar el modelo de masculinidad y esto es algo que los hombres buenos están haciendo y yo creo que todos saldremos beneficiados del tema.

J.M. - Por ultimo me gustaría que les enviara un mensaje a todas esas mujeres que visitan y leen nuestro blog, en especial a las mujeres migrantes.

M.N. – Bueno yo soy historiadora y de alguna manera lo que yo he intentado en algunos de mis libros es buscar las historias de las mujeres de todas partes y estoy absolutamente convencida como lo están muchas de ellas por la capacidad de las mujeres, primero de resistir, de avanzar y de cambiar las formas de las cosas y esto indudablemente es un reconocimiento de lo que han hecho históricamente y lo que están haciendo hoy en día por eso chapó para ellas.


* - Mary Nash, nació en Irlanda, es catedrática de Historia Contemporánea en la Universidad de Barcelona y fundadora de la Asociación Española de Investigación en la Historia de Mujeres.

No hay comentarios.: