El Estío
Por José R. Uzal
uzal@msn.com
El verano es tiempo de entretenimiento y diversión. Todo toma un paso mas calmado. La política no escapa este ciclo. Se calman las pasiones y los líderes departen a disfrutar el tiempo muerto en sus lugares favoritos.
Desafortunadamente, las realidades cotidianas continúan. Los soldados en Iraq y los inmigrantes indocumentados tienen que trabajar bajo un sol agobiante, sin poder quitarse la ropa que los protege ni poder tomarse unas merecidas vacaciones en un elegante sitio de veraneo. Sus vidas puestas en peligro por políticas inauditas.
Tanto los soldados como los indocumentados comienzan este verano sin esperanza de que sus entrelazados destinos vayan a cambiar. Los poderosos y los mercaderes de mitos y mentiras continúan usando a los inmigrantes para que nos olvidemos de la guerra. A ambos les es cada día más dificultoso defender el conflicto en Iraq y usan a los indocumentados para distraer a la opinión publica. Se esconden detrás del refrán “tenemos que apoyar a nuestras tropas” mientras usan el problema migratorio para evitar que la guerra sea el tema principal en el dialogo nacional. Olvidarse de la guerra es olvidarse de los soldados.
Republicanos y Demócratas siguen enfrascados en su lucha por el poder. Los Republicanos no quieren que la guerra termine durante el mandato del Presidente Bush; mientras que los Demócratas hacen todo lo posible para que la guerra concluya antes de la elecciones presidenciales del 2008.
Lo triste de este asunto es que la guerra y la reforma migratoria son problemas nacionales y no partidistas. En ambos casos hay seres humanos que sufren, callan y mueren debido a la negligencia de los líderes de los dos partidos. Usar la reforma migratoria para sacar la guerra de primera plana es criminal. Sacar la guerra de la primera plana es sacar el sacrificio de los soldados y sus familias de la primera plana. Las tropas merecen un apoyo real por su valor, su servicio y su patriotismo. Es de suprema hipocresía por parte de los poderosos y los mercaderes de mitos y mentiras el esconder la realidad de la guerra detrás de la reforma migratoria.
Los poderosos y los mercaderes de mitos y mentiras esperan en septiembre el reporte del general a cargo de las operaciones en Iraq. A pesar de no estar en primera plana la guerra y las condiciones de violencia y destrucción continúan y aumentan. Mientras llega el anticipado reporte los poderosos y los mercaderes de mitos y mentiras disfrutan del estío en zonas calidas, en confortables sitios de veraneo o viajando para “buscar la verdad” o mejorar su CV político. Este verano los soldados y los indocumentados están siendo utilizados como peones en un juego de dinero y poder. Nuestras tropas merecen nuestro apoyo real y total. Los indocumentados merecen que se les otorguen sus derechos humanos y se resuelva su situación. Ocultar la situación en Iraq con el debate migratorio es irresponsable, hipócrita y criminal.
uzal@msn.com
El verano es tiempo de entretenimiento y diversión. Todo toma un paso mas calmado. La política no escapa este ciclo. Se calman las pasiones y los líderes departen a disfrutar el tiempo muerto en sus lugares favoritos.
Desafortunadamente, las realidades cotidianas continúan. Los soldados en Iraq y los inmigrantes indocumentados tienen que trabajar bajo un sol agobiante, sin poder quitarse la ropa que los protege ni poder tomarse unas merecidas vacaciones en un elegante sitio de veraneo. Sus vidas puestas en peligro por políticas inauditas.
Tanto los soldados como los indocumentados comienzan este verano sin esperanza de que sus entrelazados destinos vayan a cambiar. Los poderosos y los mercaderes de mitos y mentiras continúan usando a los inmigrantes para que nos olvidemos de la guerra. A ambos les es cada día más dificultoso defender el conflicto en Iraq y usan a los indocumentados para distraer a la opinión publica. Se esconden detrás del refrán “tenemos que apoyar a nuestras tropas” mientras usan el problema migratorio para evitar que la guerra sea el tema principal en el dialogo nacional. Olvidarse de la guerra es olvidarse de los soldados.
Republicanos y Demócratas siguen enfrascados en su lucha por el poder. Los Republicanos no quieren que la guerra termine durante el mandato del Presidente Bush; mientras que los Demócratas hacen todo lo posible para que la guerra concluya antes de la elecciones presidenciales del 2008.
Lo triste de este asunto es que la guerra y la reforma migratoria son problemas nacionales y no partidistas. En ambos casos hay seres humanos que sufren, callan y mueren debido a la negligencia de los líderes de los dos partidos. Usar la reforma migratoria para sacar la guerra de primera plana es criminal. Sacar la guerra de la primera plana es sacar el sacrificio de los soldados y sus familias de la primera plana. Las tropas merecen un apoyo real por su valor, su servicio y su patriotismo. Es de suprema hipocresía por parte de los poderosos y los mercaderes de mitos y mentiras el esconder la realidad de la guerra detrás de la reforma migratoria.
Los poderosos y los mercaderes de mitos y mentiras esperan en septiembre el reporte del general a cargo de las operaciones en Iraq. A pesar de no estar en primera plana la guerra y las condiciones de violencia y destrucción continúan y aumentan. Mientras llega el anticipado reporte los poderosos y los mercaderes de mitos y mentiras disfrutan del estío en zonas calidas, en confortables sitios de veraneo o viajando para “buscar la verdad” o mejorar su CV político. Este verano los soldados y los indocumentados están siendo utilizados como peones en un juego de dinero y poder. Nuestras tropas merecen nuestro apoyo real y total. Los indocumentados merecen que se les otorguen sus derechos humanos y se resuelva su situación. Ocultar la situación en Iraq con el debate migratorio es irresponsable, hipócrita y criminal.
José R. Uzal (uzal@msn.com) escribe para el Latino Semanal., en West Palm Beach FL, sobre temas de interés para los hispanos parlantes.


























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